top of page
Buscar

Solo tú sabes ser tú mismo. La satisfacción de conocerte.

  • Foto del escritor: RAMON COLL
    RAMON COLL
  • 21 ago 2022
  • 5 Min. de lectura

Carl Rogers fue unos de los padres de la psicología humanista, a la cual pertenece también la terapia Gestalt. En su libro: El camino del Ser, Rogers nos cuenta una carta que recibió de una chica que simplemente había leído uno de sus libro.


La reescribo porque pienso que es un ejemplo muy claro de cómo cualquier persona puede sentirse mal en un momento dado y necesitar ayuda. Creo que muchas personas pueden sentirse identificadas, no solo por lo que dice sino por situaciones similares. Al final explico las frases clave de la carta para comprender lo importante que es el "darse cuenta" a la hora de sacar a la luz nuestro verdadero yo.


“Querido doctor Rogers:

No sé cómo explicarle quién soy, ni por qué le escribo, excepto para decirle que acabo de leer su libro: El proceso de convertirse en persona y me ha impresionado mucho. Me lo encontré por casualidad y empecé a leerlo. Ha sido una especie de coincidencia, porque en estos momentos necesito algo que me ayude a encontrarme a mí misma.

No creo poder hacer mucho por lo demás hasta que lo logre.

Estoy convencida de que comencé a perderme a mí misma en la escuela secundaria. Siempre había querido dedicarme a alguna actividad que me permitiera ayudar a la gente, pero mi familia se resistía y pensé que debían tener razón.

"Cada uno tiene la responsabilidad de orientar su vida hacia lo que quiere" Fritz Perls

La vida transcurrió sosegadamente para los demás durante unos cuatro o cinco años, hasta hace cosa de dos. Conocí a un chico que me pareció ideal. Hace aproximadamente un año, pensé detenidamente en nosotros y me di cuenta de que yo era lo que él quería que fuera y no lo que yo era en realidad. Siempre he sido sentimental y experimentado muchas emociones. Pero nunca he sabido verlas por separado e identificarlas. Mi compañero se limitaba a decirme que estaba loca o que era feliz y yo lo aceptaba sin ir más lejos. Sin embargo, cuando reflexioné a fondo sobre nosotros, comprendía que estaba enfadada por no seguir mis propios sentimientos.



Me retiré con elegancia de la relación e intenté averiguar el paradero de las partes de mi vida perdidas. Después de varios meses de búsqueda, descubrí que eran más numerosas de lo que era capaz de asimilar. Mi organismo se rebeló y quise encontrarme a mí misma, pero sin ayuda, no podía. Comencé a visitar a un psicólogo, con quien todavía sigo. Me ha ayudado a encontrar esas partes de mí misma que no era consciente que existieran. Algunas, según las pautas de nuestra sociedad, son nocivas, pero han demostrado ser altamente beneficiosas para mí. Me he sentido más amenazada y confundida desde que empecé a verle, pero también más aliviada y segura de mí misma.


"El conocimiento de uno mismo es el primer paso para toda sabiduría" Aristóteles

Recuerdo una noche en particular.

Durante el día había asistido a mi habitual consulta con el psicólogo y cuando regresé a mi casa me sentía enfadada. Estaba enfurecida porque quería hablar de algo, pero era incapaz de identificar de qué se trataba. A las ocho de la noche estaba tan trastornada que tuve miedo. Le llamé por teléfono y me dijo que fuera a su consulta cuanto antes. Fui y lloré por lo menos durante una hora, hasta que por fin salieron las palabras. Todavía no sé todo lo que dije. Lo que sí sé, es que salió mucho dolor e ira que nunca había sabido que existieran realmente. Regresé a mi casa con la sensación de estar dominada por un ser ajeno y alucinante. La sensación continuó hasta que una noche, sentada, pensando, comprendí que aquel ser ajeno, era el "yo" que había estado buscando.


"Descubre quién eres pero no te aferres a ninguna definición. Muta las veces que sea necesario para vivir en la totalidad de tu ser" Claudio Naranjo

Me he dado cuenta de que, desde aquella noche, la gente ya no me parece tan extraña. En estos momentos estoy sola, pero no tengo miedo y no siento la necesidad de estar haciendo algo. Me gusta conocerme a mí misma y entablar amistad con mis pensamientos y mis sentimientos. Según una persona cercana he empezado a abrirme y a amar... Yo creo que siempre he querido a la gente, supongo que no expresaba mi amor, como tampoco manifestaba mi ira y mi dolor.

Entre otras cosas estoy descubriendo que nunca he sentido mucho respeto por mí misma. Y ahora que aprendo a gustarme, por fin experimento una paz interior.

Le doy las gracias por su participación”.


"Me siento más feliz simplemente por ser yo mismo y dejar que los otros sean ellos mismos" Carl Rogers

Esta carta es un ejemplo cualquiera del malestar que a veces tenemos dentro y que no sabemos manejar. Esta mujer es una persona cualquiera, como tú y como yo, que con un poco de ayuda es capaz por sí misma de darse cuenta de cómo actúa y de poder cambiar las actitudes y patrones adquiridos que no le gustan de ella.



¿Qué podemos descubrir en esta carta?


* encontrarme a mí misma: ¿Cuánt@s no hemos sentido en alguna ocasión esa sensación de estar perdid@s? Cuando no somos nosotr@s mism@s ocurre esto. Aunque a nivel consciente no nos demos cuenta nuestro organismo se rebela porque sabe algo no va bien.


* mi familia se resistía y pensé que debían tener razón: Asumimos los introyectos familiares para no perder el amor de nuestros padres. Después, de adultos seguimos funcionando igual, aunque ellos ya no estén presentes. Lo tomamos como algo natural, aunque si queremos otra cosa nuestro cuerpo comienza a darnos señales de que algo no va bien.


* La vida transcurrió sosegadamente para los demás: Esto es algo muy curioso. Cuando hacemos lo que las demás personas quieren, la sensación es de calma. Es la zona de confort, aunque esa actitud se refiere no al amor que nos profesan sino a que todo está como ell@s quieren que esté.


* yo era lo que él quería que fuera: ¡Cómo somos capaces de adaptarnos al otro para no sentir el rechazo! A veces mendigamos amor, amor que no es verdadero.


* nunca he sabido verlas por separado e identificarlas: Es tema primordial el de las emociones. O vivimos sumidos en la mente sin dejar que aflore la emoción cuando tiene que hacerlo, o a veces nos desbordan de tal manera que es imposible saber qué es lo que siento en cada momento. Crucial para ello tener una buena educación emocional.


* Mi organismo se rebeló: Es lo que normalmente ocurre cuando no estamos a gusto con nuestra vida. Como no nos damos cuenta de lo que nos ocurre, el cuerpo nos avisa. De ahí esos dolores de cabeza, fatigas, ansiedades, angustia…


* lloré por lo menos durante una hora, hasta que por fin salieron las palabras: A veces guardamos "debajo de la alfombra" muchas cosas para no verlas. Es necesario llorar todo lo que te habías guardado durante años. Al ser capaz de sacar la emoción, de soltar tanta tensión corporal y emocional pudo darse cuenta de lo que había detrás, que curiosamente no era tristeza como podríamos pensar, sino rabia.


"Tu tarea es descubrir tu mundo y luego entregarte a él con todo tu corazón" Buda

En Gestalt Huesca puedo ayudarte y acompañarte en este proceso, para ir deshaciendo esas capas adquiridas en la infancia y que no son funcionales en tu vida ahora mismo. De esta manera podrás llegar a lo profundo de tu persona y ser quien tú quieres ser.















 
 
 

Comments


bottom of page